Cuando te lias la manta a la cabeza y decides utilizar openlayers para ese proyecto en el que tienes tantas ganas puestas, hay cosas que te embrutecen, que te hacen seguir leyendo documentación y programando sin esperar nada a cambio, solo la satisfacción de observar tu programa en funcionamiento, reclinarte en la silla de tu escritorio y recrearte en lo bello que es.
Gracias por este momentazo @aitorgr
Hay dias en los que el momento menos inesperado te regala una lección que sabes que no debes olvidar, como decía Lu “picando se rompe la piedra”, os dejo aquí las reflexiones de una gran persona, disfrutadlas.
En los años que llevo en este deporte en múltiples ocasiones he podido ver talentos de distintas clases.
Cuando comencé mi andadura en las piscinas con crono en mano me emocionaba mucho con los talentos naturales; un@ buen@ deportista me permitía poder valorar el trabajo que hacíamos a una mayor velocidad para darnos cuenta si la dirección en la que trabajábamos era correcta. En mis comienzos tuve talentos realmente grandes. Corrían en los entrenamientos y volaban en las competiciones.
Según iban pasando los años es@s deportistas crecían y me iba dando cuenta de que algo no iba según lo previsto.
Los inmediatos éxitos no les permitían ver que un buen resultado era fruto de un buen trabajo. En realidad a ellos no les costaba tanto esfuerzo ese trabajo, ni mucho menos el resultado.
Al hacerse mayores ellos, veían que el resto también crecía. Ese resto traía un gran esfuerzo acumulado que poco a poco iba convirtiéndose en un gran resultado.
Al final, aquell@s talentos tenían que trabajar para seguir mejorando y, claro, en su mente no se había desarrollado la relación esfuerzo-resultado: motivación.
Pronto dejaban las piscinas.
Por suerte fui creciendo como entrenador y descubrí a una nueva raza de talentos: Los currelas. Aquell@s deportistas eran muy trabajadores, pero lo que realmente les hacía dignos de mi admiración era algo tan sencillo (y a su vez complicadísimo para aquel de otra raza) como su capacidad de motivar a sus compañeros. Eran capaces de trabajar y de hacer trabajar a los demás.
Realmente hemos tenido mucha suerte en los últimos años; han venido talentos con muchas ganas de trabajar a nuestro club; son talentos currelas y además les acompañan parámetros tan importantes como la capacidad de organización, sus relaciones sociales, sus familias y, sobre todo, sus estudios.
Lo más bonito de todo esto es que en casa tenemos lindos escaparates en los que los jóvenes pueden encontrar esa figura tan importante a la que admirar e imitar.
El cuerpo técnico de nuestro club es joven, pero entusiasta en su trabajo y completamente apasionado de nuestro deporte.
Ojalá en el futuro tengamos la capacidad de seguir encontrando esas pequeñas cosas que se necesitan para dar la tan necesaria motivación a nuestr@s jóvenes deportistas, son pequeñas cosas en el día a día, sólo que al ser pequeñas a veces es difícil encontrarlas.
Seguiremos intentando hacerlo cada día mejor, la verdad es que el futuro tiene cierto morbillo; qué nos deparará?
Bro, el tiempo te dará todo lo bueno que te mereces.
¡Y a mí que! pensareis, bueno Gizmo5 (es curioso que el logo de la web aun apunta www.gizmo.com pero redirecciona ya a http://www.google.com/gizmo5/) es una empresa que ofrece un servicio para realizar llamadas vía internet, tipo Skype, así que a estos últimos les toca ponerse a rezar algo bonito, porque para variar y como todo lo que toca el rey Midas de internet es probable que les coma la tostada.
Lo sé van de “don’t be evil” pero cuando Microsoft compraba a la competencia a todos nos parecía el malo de la película.
Vale que los chicos de las letras de colorines se encargan de dar una pátina de buenrollismo a todo lo que hacen pero hace tiempo que dejaron de ser dos estudiantes de doctorado con una idea y muchas ganas.
Y hasta aquí puedo leer.
Besos de viernes a todas y todos.
Heisemberg tenía que ser vasco, ¿por qué digo esto? porque tras leer el enunciado de su principio de incertidumbre es de entender que cuando hallaba el momento no cogía posición y cuando pillaba posición no encontraba el momento
Gracias a Igor por estas perlas del rato de la comida.