Raclette tales - I: Pelea en París
He decidido que en lugar de hacer un post larguísimo sobre nuestras minivacaciones en París voy a hacer una serie de ellos, contando distintos momentos y cosas que he vivido en estos cuatro dias. Así que si veis que el principio del título es “Raclette tales:” es que voy a hablar de este viaje.
Voy a empezar en contra del orden cronológico con uno de los sucesos que mas me han marcado en este viaje pese a que ocurrió a tres horas de volver hacia casa.
El caso es que caminábamos Mai y yo por los Eliseos viendo escaparates de tiendas de lujo que te crujo cuando nos topamos con una fnac y decidimos entrar, por eso de que es producto patrio allí.
Y en esas que estábamos cuando cerca de la sección de manga vi que un tio enorme no apartaba su mirada de mí, por sus ojos sospeche que se trataba de un japones, el caso es que el tipo se dirigió a mí y sin mediar palabra me dijo:
-¡Krilin es el puto amo!-
Y claro, yo no pude creer lo que estaba oyendo y ni mucho menos la ofensa que aquel tio estaba profiriéndome, así que no pude evitarlo y armándome de valor pese a su tamaño dije:
-¡Ni de coña tio, el jodido Maisu Dordoka si que es el amo de la barraca!-
Un silencio sepulcral se hizo en la fnac, pasó una bola de paja (Cerdo azul volador(TM)) y el japones se puso en guardia y me atacó.
Me pilló indefenso y, todo hay que decirlo, no soy un gran karateka así que en breve me tuvo como las cámaras de seguridad de la fnac pudieron capturar:

Por suerte estaba mi Txurri que de autodefensa sabe amogollón y en seguida tuvo a raya al pavo aquel, una vez mas capturado por el movil de un paseante que observaba la pelea:

Y cuando pensé que ya había terminado, oí una gracil y aterciopelada voz que dijo:
-Pues sin Bulma, Dragoi Bola hubiese sido un fracaso, ella es divina de la muerte-
Esto fué superior a mí, no pensé ni en mediar palabra, le di todo lo que se merece alguien que piensa eso. La foto nos la ha proporcionado un cliente de la fnac que se hallaba sacando fotos a las publicidades del fondo como se puede observar.

Y hasta aquí esta primera aventrua en París, la ciudad del amor, y de la gente peculiar.
Marzo 24th, 2009 at 11:27 am
jajajajaja!!!!!menos mal que tenías a la txurri al lado que sino….te habían dejau como si Célula te hubiera metido el pincho ese…zurrup-zurrup….
handa que!!Dónde esté el Androide 17 que se quite tó….ai oma que rico!!!!!