La historia de “El niño mas tonto”
Hoy estoy aquí para contaros la historia de “El niño mas tonto”, es la historia de un chaval cualquiera como vosotros o como yo, que se ganó el apelativo gracias a dos motivos principales:
1.- Sus padres/familiares tenian una cámara de video
2.- Un fatídico día se inventó internet y posteriormente Youtube
Pero bueno, eso ya no tiene marcha atrás por lo que vamos a repasar la historia de “El niño gilipollas”.
“El niño imbecil profundo” era un chaval cualquiera, y como al resto de crios, le gustaba jugar corretear, pero ya en su mas tierna infancia empezó a dar pistas de cual iba a ser la marca perenne en su vida, buscar caminos alternativos (el siguiente video demuestra cuanto mal hacen las películas como Casper a los niños que luego se creen cualquier cosa), nuestro amigo es el de la camiseta oscura:
En sus primeros años como tu y como yo, los padres de “El tonto de los cojones” lo llevaron a la piscina, una de esas actividades que médicos, profesores y demás recomiendan para todos los chavales, por saludable, para que hagan amigos y para que vayan anotándose sus primeros puntos (de sutura) en esta vida, nuestro amigo disfrutaba de la piscina, era como un delfín:
También le gustaba ir a ver los partidos de basquet del equipo del instituto de su hermano, el niño tonto siempre ha sido un gran aficionado al deporte, el problema que tenía era que al ser tan polifacético mezclaba disciplinas, remataba de cabeza en baloncesto, pedía pasos en futbol… la vida está llena de reglas, pero el niño tonto sabía que el estaba ahí para romperlas, o para que ellas le rompiesen a el, aquí vemos un tierno video de la final del torneo interinstitutos “Copa al imberbe mas gilipollas”, nuestro “Niño capullo integral” lo daba odo animando a su hermano:
“El niño cabeza de buque” siempre ha estado a la última, veía mucho la MTV (Menuda Television Vemos) y la Pornopolitan y sabía que había una serie de tendencias que había que seguir si querias ser el mas “in” de todo tu círculo de amigos (in-becil,in-diota,in-sipido,in-responsable…) y llegó a sus oidos el Pilates, una disciplina que toda la vida se había llamado “Gimnasia de mantenimiento” e iba enfocada a sexagenarios artríticos, pero que con la vagueza que iba caracterizando a la sociedad se habia convertido en un deporte mas que indicado para gente que debería nadar, correr o hacer algo menos vago y mas adecuado, en el video la clase en la que más alto llego “El niño zoquete”:
Como no, cuando llegaba el verano, nuestro querido “Niño merluza” iba a la playa, y como bien había aprendido en ese gran pozo de sabiduría que son los 40 principales, sabía que lo mas era hacer Surf, así que se hizo con una tabla y dejó sorprendido a mas de uno con su dominio de este deporte, aquí vemos el ejercicio final que realizó en el campeonato de Body board de la Donostiarra playa de la Gros “Somos los mas Groseros” (por aquel entonces aún no era la Zurriola, Odón conten tu erección, no voy a hablar del Kursaal), impresionante, no se había visto nada así desde las últimas olas asesinas de las playas de Hawaii:
“El niño patán”, veía la tele, que digo veía, la consumía como si de un Corán se tratase, como si de la base de su ciencia estuviese escrita en esos rayos catódicos, y por lo tanto, la publicidad era su mayor indicador de tendencias, y cuando Nike empezó a utilizar a deportistas de parkour en sus anuncios, “El niño cortoperdido” lo vió claro, y se puso a practicar, primero con ejercicios sencillos:
Al realizar estas acrobacias con la elegancia, estilo y perfección que siempre había caracterizado a “El niño ascibia”, gracias a su mente preclara y a su amplia visión del cosmos se percató de que para realizar parkour necesitaba más masa muscular, lo cual le llevó a hacer pesas, nuestro chico se hacía poco a poco un hombre, gilipollas, pero un hombre. Prestad atención a la llamada por ayuda que realiza con voz varonil, nuestro hombrecito ya estaba madurando:
Una vez entrenado siguió con el parkour, las acrobacias callejeras parecian haber sido creadas para que el las practicase y cuando las dominó por completo ocurrió lo que había ocurrido con anterioridad en todas las disciplinas en las que había ido demostrando su maestría, tuvo que dejarlo por falta de reto, no sin antes regalarnos la vista con figuras como la siguiente:
Y llegó ese momento en la vida de cualquier hombre, el momento de descubrir el amor, esa primera vez que te empalmas, y descubres que eso se pone duro para que lo puedas meter en algún sitio, en nuestro caso, “El niño pajillero”, tuvo lo que se diría un flechazo una de sus noches de acrobacias, vió a la que pasaría a ser “La señora de niño gilipollas”, ella realizaba acrobacia por parejas con una de sus amigas, fué verla en acción y no albergar duda de que habian nacido el uno para el otro, en el video las vemos en la final del “Campeonato de chonis de Trintxerpe”, con su archiconocido “Jodetiavoysuperborrachaterroboelbolsozorraeljonathanesmio” movimiento que marcó una época:
Tanto ella, La Vane, como su amiga La Jessi crearon tendencia, no había choni que no se peinase como ellas, que no bebiese tequila a pelo y que no se comiese un mínimo de tres rabos por noche, incluso inventaron el simulador de borracheras perfecto, provocaba unos dolores de cabeza increibles, aquí las podemos ver con la ayuda de “El niño capullo”, a los mandos de la moto, probando aquel genial invento:
De vez en cuando “El niño adobao” y La Vane practicaban parkour juntos, desde luego habían nacido para ello:
Cuando la venta de farlopa por parte de “El niño politoxicómano” como las mamadas en los wateres del Play de La Vane dieron el suficiente dinero, el “El niño ano” se compró una moto, aquí le vimos el día que la estrenó, minutos antes de descubrir que tenía que haberse apuntado a algún tipo de curso de conducción Curso, ¿que es un curso?, el coche del fondo es de El Richal, y la manta de ostias que se comió nuestro amigo, marcaría tendencia en todos los ambientes internacionales de bulling:
Nuestro amigo, como no, también tuvo su viaje de fin de curso, La Vane y el tenian un acuerdo cuando se iban de vacaciones, algo que estaba muy de moda en la primera mitad de los noventa que era el “Darse carta blanca” durante las vacaciones, alias, me follo lo que me de la gana, tu te follas lo que te apetezca y cuando volvamos en setiembre vamos a hacer como si no nos molestase que tu te hayas comido la mitad de las chirlas de Benidorm y yo la mitad de los rabos de la Costa Dorada.
Aquí lo vemos dándolo todo en el noble arte del lanzamiento de trasto en larga distancia con unas clásicas sonrosadas guiris:
Y por último, las imágenes de las últimas imágenes de las vacaciones de “El niño mas tonto” este verano, el ha crecido, su barriga ha crecido, La Vane ha crecido y como no, la estupidez…
Hasta aquí la historia de nuestro colega, todos os habreis visto reflejados en mayor o menor medida con total seguridad, y buena prueba de ello son las cicatrices que adornan todos nuestros cuerpos, las pieles de la rodilla que son de quinta generación y sobre todo, el sentirnos identificados con que somos felices porque somos así de tontos joder.
P.D: La Vane, en uno de esos veranos que pasó “De carta blanca”, conoció a un chico noruego, Olaf, que le explicó que existía una cosa que se llamaba Messenger y que se había inventado para hacer de las pajas un mundo mas entretenido. La Vane no perdió comba, como con todo lo referente a pollas y enseguida le pilló el tranquillo, lástima que ya no hacen armarios como los de antes.