Nada como la mala ostia de cuando entras a una tia que crees que es un tiro hecho y la pillas en los únicos 5 minutos de integridad moral que va a tener en su vida y que le van a hacer perder la única oportunidad de su vida de que le metan de todo menos miedo.
Escena de invierno, cuadrilla borracha decide pegarse el típico chapuzón a-que-no-hay-huevos, agua fria si, pero es un problema olvidar que a 0º el agua se congela, si ya lo dicen nuestros padres, “antes de bañarte mójate las muñecas, los tobillos y la nuca”, si este tipo lo hubiese hecho se habría ahorrado una terrible jaqueca.
Si no eres desarrollador de software seguramente este video no te diga nada, pero si has trabajado mas de dos semanas programando para alguien seguramente te sentirás identificado con este video.
Ese es el nombre de un programa al que Ella y yo estamos enganchadísimos estos dias que estamos viviendo un simulacro de vida en pareja en su casa gracias a las vacaciones en Benidorm de sus aitas.
El programa explica el proceso de fabricación de cosas de lo mas diversas entre las que se encuentran, máquinas de escribir braile, canicas, pinturas de cera, violonchelos de fibra de carbono, balones de futbol americano y un montón de cosas más, el programa no dura mas de 30 minutos en los que explican el proceso de fabricación de tres objetos distintos, lo cual le da la suficiente ligereza para no convertirlo en un documental de la 2 (El trigre Brian se acerca a la leona Sally, coloca una semillita en el orificio de la vagina y lo empuja unas cincuenta veces con la polla).
Estos programas siempre me han encantado, aportan el tipo de conocimiento que te ayuda a acertar las preguntas verdes del Trivial Y cada vez que me veo a mi mismo disfrutándolos no puedo evitar acordarme de Sele y de Lu y su tan nombrado “conocimiento inutil” que tanto me gusta acumular… es probable que saber mas sobre programación orientada a objetos, declaraciones de hacienda o cocina fuese mas práctico, pero creo que este cúmulo de conocimiento es el que da forma a mi modo de pensar, por lo que seguiré disfrutando de el programa mientras pueda y visto que por internet se puede seguir también, me siento feliz como una lombriz (J.A. Cebrián dixit).
Si de pequeño disfrutabas viendo MacGyver, sin duda “Así se hace” te encantará.