Nov 10 2007

Otra página, otro capí­tulo, el mismo libro.

Aíºn recuerdo como empezí³ este capí­tulo, yo estaba dormido en una de las terrazas del aulario del campus, acababa de pasar un “finde loco” en Madrid y estaba hecho polvo. De repente oí­ “Holaaaaa”, era aquella chica que estaba unos dias antes en un corrillo en el que habiamos estado hablando de migraí±as creo recordar, aíºn la recuerdo con su falda, sus botas y aquel abrigo ¿morado?.
“Soy Lucí­a, es que el otro dí­a no nos presentaron” y yo totalmente dormido recuerdo que pensé “Â¿Y esta?” me gustí³ tanto aquella reaccií³n que decidí­ que merecí­a la pena probar.
De aquello hace aí±os, pensaba resumir lo que mi relacií³n con Lucí­a ha sido desde entonces como una concatenacií³n de cosas que nos han pasado juntos pero solo un montí³n de palabras inconexas salvo para ella y para mí­ vienen a mi cabeza… va por tí­ Lu
Nacho, ese tio no me mola Lu, creo que me mola la camarerito, no te conviene, vas a dar una charla de linux en Olarain, puto rocco, esta carrera se me hace muy cuesta arriba, algíºn dia la sacarás pero deja un poco de lado el puto linux, joder como me pone Iker, quiero un cafe con leche en vaso, los que quieras, te regalo un tanga o una cafetera para el pisuco, me mola Jose, lo conseguirás, necesito un cigarro, me acompaí±as a ponerme un piercing, he conocido a una chica, le he dicho que la quiero, voy a hacer un proyecto muy raro, soy ingeniera, solo quedais Jose y tu.

Felicidades Lu, ¿a que saben los sueí±os cuando se convierten en realidad?

Pasamos de página, pero seguimos en el mismo libro.