Recuerdo haberte llamado catastrofista…
…lo recuerdo claramente, estábamos en el instituto y tu llegaste un día cualquiera con los ojos rojos. No habías dormido en toda la noche, la angustia se había apoderado de tu idealista cuerpo con la idea de lo injusto que es que un montí³n de gente adicta al poder tuviese en sus manos la opcií³n de apretar un botí³n y desencadenar un holocausto nuclear.
Yo te llame catastrofista, te entendía claramente, pero un razonamiento sofista hacía que no me lo plantease, al fin y al cabo no podía hacer nada para cambiarlo.
Hoy, diez aí±os después escuchando la radio conozco un nuevo término “El reloj del fin del mundo” o de la destruccií³n global, la idea que refleja es tomando de referencia un día, esto es las veinticuatro horas y marcando como fin del mundo las doce de la noche el reloj del fin del mundo indica como prediccií³n lo que falta “para que lleguen las doce de la noche”, en la íºltima estimacií³n el reloj ha adelantado dos minutos. El problema es que ahora mismo son las 23:53 en ese reloj.
Para quien opine que es una tontería de frikis le diré que hay gente como Stephen Hawking y Martin Rees (via meneamé) y aceptado como tal por otros 18 premios nobel…
lo dicho, yo por mi parte me voy a encargar hoy de decir a toda mi gente que los quiero, os invito a hacer lo mismo.
Por cierto, os quiero.
